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10 de agosto de 2011
GINEBRA — En un nuevo incidente escandaloso de discriminación religiosa, las autoridades de la ciudad de Tabriz, Irán, se negaron a permitir a bahá’ís de enterrar a un pariente de acuerdo a la ley bahá’í –y en vez de ello prometieron de sepultar a la mujer fallecida sin ataúd según ritos musulmanes.
“A cualquiera que entiende la cultura del Medio Oriente, hace palidecer la idea de que el gobierno forzara a una familia de sepultar a un ser querido de acuerdo a los ritos de otra religión,” dijo Diane Ala’i, la representante de la Comunidad Internacional Bahá’í ante las Naciones Unidas en Ginebra.
Hizo notar que de acuerdo a los ritos funerarios bahá’ís, el fallecido debe ser enterrado en un ataúd, mientras que de acuerdo a la ley musulmana, no se lo usa.
Dijo que, “este incidente demuestra el grado casi increíble que las autoridades iraníes están dispuestas a aplicar para expresar su prejuicio y animosidad contra los bahá’ís.”
El incidente empezó el lunes, cuando autoridades en Tabriz dijeron a la familia de la Sra. Fatemeh-Soltan Zaeri que no podrán sepultarla de acuerdo a la ley bahá’í en el cementerio local. En vez de ello, dijeron, tendría que ser enterrada de acuerdo a las costumbres musulmanas.
La familia lo objetó, haciendo notar que el cementerio siempre había estado accesible para los miembros de todas las religiones en el áreas para enterrar a sus muertos como quisieran.
En respuesta a esta protesta, las autoridades exigieron que la Sra. Zaeri sea enterrada sin ataúd –y retuvieron su cuerpo durante 48 horas, para prevenir que lo llevasen a otro lugar.
Ayer, cuando un miembro de la familia se puso de nuevo en contacto con las autoridades del cementerio, rogando que su cuerpo sea entregado para sepultarla en otro lado, se les notificó que ella será enterrada de todos modos el jueves, sin ataúd, con una ceremonia musulmana –y que solo se permitirá a su esposo a estar presente.
Este es sino el más reciente incidente en una larga historia de problemas de los bahá’ís de cara a un adecuado funeral para sus muertos. En muchas ciudades en el Irán, los bahá’ís han estado bloqueados desde hace mucho de utilizar cementerios musulmanes, pero se les había permitido a crear sus propios.
Sin embargo, estos cementerios bahá’ís frecuentemente han sido destrozados y profanados.
En el año pasado, los cementerios bahá’ís en Tehran, Ghaemshahr, Marvdasht, Semnan, Sari, e Isfahan han sido desfigurados, aplanados o de alguna otra manera bloqueados para la comunidad bahá’í. A fines de abril, un pequeño cementerio bahá’í en Gilavand, con solo cuatro tumbas, fue profanado por intrusos que usaron un tractor; las cuatro tumbas fueron destruidas. Antes, en marzo, se impidió a una familia bahá’í en Najafabad de enterrar un ser querido en el cementerio bahá’í de la localidad, a pesar de haber obtenido un permiso para hacerlo.
“Funcionarios iraníes niegan frecuentemente que su gobierno persigue a los bahá’ís por su religión. El hostigamento de funerales bahá’ís y la profanación de los cementerios son idicadores claros que la persecución se basa únicamente en la religión y no es el resultado de alguna amenaza planteada por los bahá’ís,” dijo la Sra. Ala’i
Fuente: Bahai World News Service
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